El Imperialismo, resumido en una frase quiere decir el "control blanco del poder político y económico"; es decir, la creación de una Nueva Europa, mediante el reparto de tierras para los países más enriquecidos. Estas tierras eran Canadá, Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda.
Otros territorios fueron China, que al no tener ferrocarril no fue un destino preferente, América central y del sur (Méjico, Colombia, Brasil...), países atractivos gracias a sus materias primas, tales como el café, los cereales, la plata...), y África, un continente con numerosos conflictos para el reparto de sus tierras, sobre todo entre Francia y Alemania; éstos conflictos se intentaron solucionar en la Conferencia de Berlín.
Sin embargo, los Imperios no salieron lo suficientemente rentables, debido a que eran muy caros y no generaron riqueza alguna. Sólo Inglaterra logró aprovecharse de la situación, ya que era el único que poseía una industria avanzada.
Hoy en día se mantienen o se han creado nuevos imperios, que, bajo mi punto de vista, sólo provocan un choque de culturas y una desventaja de los países colonizados respecto a los países colonizadores, los cuales suelen ser muy ricos y se aprovechan de una mano de obra excesivamente barata.
sábado, 28 de marzo de 2009
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Molt bé. Buena presentación, equilibrada, y quizá algo breve de tus resúmenes. Sigue así.
ResponderEliminarP.F.